La Basílica de Covadonga se
inauguró el 7 de septiembre de 1901, otorgándole el Papa
León XIII esa dignidad de Basílica. Es un monumento de
estilo neorrománico construido íntegramente con caliza
rosa de las inmediaciones. En el pórtico de entrada se
encuentran dos bustos correspondientes a los obispos de
la Sede Ovetense bajo cuyo mandato pastoral se iniciaron
y finalizaron las obras.
El interior destaca por su
simplicidad. Únicamente la zona de la cabecera contiene
algún elemento decorativo de interés. El altar mayor
está presidido por una imagen sentada de la Virgen con
el Niño, obra del escultor catalán Samsó. También en
esta zona se encuentran dos grandes lienzos de la mano
de los pintores Madrazo y Carducho alusivos a la Batalla
de Covadonga y la proclamación de Pelayo como Rey.
Bajo el Altar Mayor se encuentra una arqueta que
contiene las reliquias de San Melchor y del Beato Pedro
Poveda. En el ábside de la izquierda se encuentra el
altar dedicado a San Melchor, único santo asturiano,
canonizado por Juan Pablo II en 1989 por su martirio en
las misiones de China. El ábside de la derecha contiene
un grupo escultórico de gran efectismo barroco: la
entrega de la casulla a Santo Domingo. En el crucero
cuelgan permanentemente las banderas de todos los países
sudamericanos, en recuerdo a su contribución a la
construcción del templo. El órgano es moderno,
inaugurado en el año 2001.